Tragedia en San Pedro Sula: Explosión y incendio devastan mercado, dejando heridos y pérdidas millonarias
Un suceso alarmante ha sacudido el corazón comercial de San Pedro Sula, Honduras, la noche del pasado 29 de diciembre. Una potentísima explosión, seguida de un voraz incendio, ha sembrado el caos y la destrucción en uno de los mercados más concurridos de la ciudad. El saldo preliminar es desolador: una mujer embarazada y varios menores han sufrido quemaduras de gravedad, mientras que más de sesenta establecimientos comerciales han quedado reducidos a cenizas.
El Detonante: Pirotecnia y Reacción en Cadena
Según los primeros informes, la catástrofe se originó por la ignición accidental de artefactos pirotécnicos en un puesto ambulante. La chispa desencadenó una explosión de gran magnitud, cuya onda expansiva provocó una reacción en cadena devastadora. El fuego se propagó con una velocidad alarmante, engullendo rápidamente más de sesenta locales comerciales y generando escenas de pánico entre los centenares de personas que luchaban por ponerse a salvo.
Respuesta de Emergencia y Rescate Heroico
Ante la magnitud del siniestro, equipos de emergencia, incluyendo valientes bomberos y personal de seguridad estatal y federal, se movilizaron con celeridad. Su rápida intervención fue crucial para rescatar a una mujer en estado de gestación y a varios niños que sufrieron lesiones severas por quemaduras.
“Las Fuerzas Armadas de Honduras, a través de la 105 Brigada de Infantería del Ejército de Honduras, continúan brindando apoyo en labores de seguridad y control del tránsito durante el incendio estructural ocurrido en la cuarta avenida y sexta calle de la ciudad de San Pedro Sula, Cortés”, comunicó el Ejército hondureño, destacando su labor en la contención y seguridad post-incidente.
Control del Siniestro y Vigilancia Continua
Afortunadamente, los reportes más recientes confirman que el siniestro ha sido contenido. No obstante, las labores de enfriamiento y vigilancia en los comercios colindantes, donde también se almacenaban materiales potencialmente explosivos, continúan siendo prioritarias para evitar cualquier nuevo riesgo. La magnitud de las pérdidas materiales es considerable, y se espera un informe detallado de los daños una vez concluidas las labores de inspección y seguridad. Este trágico evento subraya la importancia de extremar las precauciones en el manejo de materiales inflamables y pirotécnicos, especialmente en zonas de alta concurrencia.
aDB

