Reencuentro Emotivo: Deportado de Pomona, California, se Reúne con su Perro Chapo Gracias a la Solidaridad
La Historia de un Migrante y su Leal Compañero
Un operativo de migración separó a Fernando Salazar, un ciudadano mexicano indocumentado, de su vida en Pomona, California. Tras ser interceptado y deportado, la preocupación por sus dos perros se convirtió en una prioridad. Esta es la conmovedora historia de cómo la comunidad se unió para reunir a Fernando con su fiel amigo, Chapo.
Deportación Inesperada en Pomona
En septiembre, la vida de Fernando Salazar dio un giro inesperado. Mientras se dirigía al Pomona Day Labor Center, su lugar de trabajo, fue aprehendido por agentes de inmigración y aduanas. La detención repentina lo obligó a dejar atrás su hogar y, lo que es más importante, a sus dos queridas mascotas.
La deportación se concretó dos días después, cuando Fernando, preocupado por su salud y la falta de acceso a sus medicamentos, accedió a ser trasladado a Tijuana. La incertidumbre sobre el destino de sus perros, Pancho y Chapo, lo acompañó en este difícil momento.
Una Cadena de Favores para Reencontrar a Chapo
El Paradero de los Compañeros Caninos
La principal inquietud de Fernando tras su deportación era el bienestar de Pancho, un chihuahua recién adoptado, y especialmente de Chapo, un pitbull que había sido su fiel compañero durante casi una década en Pomona.
Consciente de la necesidad de un hogar estable para Pancho, Fernando contactó a sus ex compañeros del Pomona Economic Opportunity Center, quienes se ofrecieron a cuidar del pequeño perro.
Unidos por Chapo: Una Campaña para Reunirlos
Chapo, sin embargo, representaba un desafío mayor. El perro se había convertido en el único compañero de Fernando en California, luego de que su familia decidiera no emigrar con él. Ante esta situación, los amigos de Fernando iniciaron una campaña para recaudar fondos y lograr el reencuentro entre el hombre y su mascota.
Éxito Rotundo: La Comunidad Hace Posible el Reencuentro
Recaudación de Fondos para un Final Feliz
El Pomona Day Labor Center lideró la iniciativa, lanzando una colecta en GoFundMe con el objetivo de cubrir los gastos del traslado de Chapo. La respuesta fue abrumadora: en tiempo récord, se superó la meta inicial de 3 mil dólares, alcanzando un total de 4 mil 802 dólares.
Gracias a la generosidad de la comunidad, Chapo pudo viajar desde Pomona a la Ciudad de México y, finalmente, reunirse con Fernando en su nuevo hogar en Morelos.
Un Reencuentro Lleno de Emoción
Después de 77 días de separación, Fernando y Chapo se reencontraron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El emotivo momento selló un final feliz para esta historia de deportación, solidaridad y el inquebrantable lazo entre un hombre y su perro.
"Este perro me motivó en muchas ocasiones a seguir adelante. Incluso ahora cuando estoy comiendo tacos, él también quiere echarse su taco", comentó Salazar, entre risas, durante una entrevista con Los Angeles Public Press. Su historia tuvo un desenlace positivo.
aDB

