Nadia Farès: Un Adiós Conmovedor a la Estrella de "Los Ríos de Color Púrpura"
La industria del cine se viste de luto tras el sensible fallecimiento de la reconocida actriz Nadia Farès, quien nos dejó a la edad de 57 años. La trágica noticia, confirmada el pasado fin de semana, se produce a raíz de un desafortunado incidente ocurrido la semana anterior en la piscina de un exclusivo club privado en París. Según las declaraciones de su hija a la agencia AFP, se cree que un problema cardíaco fue el desencadenante de este lamentable suceso. A pesar de los esfuerzos médicos y de haber sido rescatada con vida y trasladada a un centro de salud, la querida actriz no pudo superar las complicaciones, falleciendo el pasado viernes.
Esta dolorosa pérdida ha resonado profundamente en el mundo del espectáculo, y de manera muy especial entre sus seres queridos, amigos y colegas, quienes han expresado su profundo pesar a través de emotivos mensajes en redes sociales. Sin embargo, las sentidas despedidas de sus dos hijas, Cylia y Shana Chasman, han tocado el corazón de muchos, honrando la memoria de una mujer que para ellas representó un pilar fundamental y mucho más que una figura pública.
Un Legado de Amor Familiar: Las Palabras de Sus Hijas
A través de sus perfiles de Instagram, Cylia y Shana compartieron conmovedores recuerdos familiares en forma de fotografías. Estas imágenes, que abarcan desde su infancia hasta momentos más recientes junto a su madre, capturan instantes preciados compartidos en diversos escenarios: acogedores restaurantes, el calor del hogar y alegres vacaciones. Cada foto evoca una conexión profunda y momentos entrañables que ahora forman parte de un tesoro incalculable.
Shana, la hija mayor, de 23 años, conmovió a todos al publicar un video donde se observa a una Nadia Farès radiante y sonriente. Sus palabras de despedida reflejaron una profunda tristeza y la incredulidad ante la prematura partida de su madre. Shana relató con detalle los últimos y difíciles momentos vividos junto a la estrella de "Los Ríos de Color Púrpura" en el entorno hospitalario, tras el incidente en la piscina:
“Parece irreal, pero esta es la vivencia más tangible que he experimentado. Nunca anticipé tu partida tan pronto. Creí que teníamos más tiempo. Al verte en esa cama de hospital, coloqué mis manos sobre tu cabeza, besé tu rostro, y oré por cualquier indicio de que despertarías. Todavía percibo tu calidez. Te imploramos que resistieras. Arrodillada a tu lado, sujetando tu mano, observé y me di cuenta por primera vez de la gran similitud entre nuestros dedos. Conté y memoricé las pecas en tu piel. Estoy convencida de que nos sentiste presentes. Y sé que no sentiste temor, al saber que tus ‘bebés’ te estaban abrazando.
Al momento en que canté para ti y abriste los ojos, lo interpreté como una señal de que nos escuchabas. Te abracé, instándote a conservar tus fuerzas, reconociendo que te esperaba un largo proceso de recuperación, pero ese camino resultó ser demasiado breve. Te agradezco por habernos esperado, por haber permanecido hasta que estuviéramos contigo antes de marcharte.”
Shana también evocó a su madre como su confidente más cercana, su primera aliada en momentos de felicidad y su mayor apoyo incondicional. Describió la magia de su madre para sacarla de quicio con risas, considerándola su mejor amiga, y ahora le pide que cuide de ellas desde el cielo.
“Me otorgaste una voz. El destino te ha apartado de mi lado, y es profundamente injusto. Este dolor es insoportable, madre. Descansa en paz, madre. Eres mi ángel. Por favor, cuida de nosotras. Por favor. Te amo.”
Un Dolor Irreparable y una Lección de Vida
Por su parte, Cylia, de 20 años, utilizó también las redes sociales para compartir su dolor y despedirse de su adorada madre. En su emotivo mensaje, admitió cargar con un dolor que considera irreparable, anhelando cada día que todo se trate de una pesadilla y que su madre siga a su lado. Ante la cruda realidad, solo pudo expresar su profunda gratitud por todo lo que Nadia Farès hizo por ella y su hermana.
“El sábado conversábamos por teléfono y me comentaste que no temías a la muerte; mi respuesta fue que yo sí temía a tu muerte, y al día siguiente el destino decidió que era tu momento. A pesar del profundo dolor, me reconforta saber que no sentías miedo. Sé que hiciste todo lo posible por permanecer con nosotras; me senté al borde de tu cama y te supliqué que te quedaras, y el destino te llevó de todos modos.”
En su extenso mensaje, Cylia también compartió la incertidumbre que ahora enfrenta sobre cómo sobrellevará esta inmensa pérdida, dada la calidad de madre y amiga que fue Nadia. Finalmente, elevó una conmovedora petición al cielo, un último adiós lleno de amor y esperanza:
“Te amo, te amo, te amo, te amo, por favor cuida de mí. Me has demostrado la fugacidad de la vida, literalmente de un día para otro. Llevaré esa lección conmigo cada día y haré que cada uno cuente en tu honor. Te amo, te amo, te amo. Descansa en paz, maman. Sé mi ángel por siempre. Lo necesito.”
La partida de Nadia Farès deja un vacío en nuestros corazones y en la pantalla grande, pero su recuerdo perdurará a través del amor incondicional de sus hijas y el legado artístico que nos deja.
aDB

