Veterinario narra su experiencia con el primer paciente therian en su clínica: “Fue necesario sedarlo”.

Veterinario narra su experiencia con el primer paciente therian en su clínica: “Fue necesario sedarlo”.

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El Fenómeno Therian: Identidad Animal y el Debate en Redes Sociales

El mundo digital, especialmente las plataformas de redes sociales, no deja de sorprendernos con tendencias emergentes y fenómenos virales. Recientemente, ha resurgido con fuerza el concepto de "therian", una identidad que conecta a individuos con el mundo animal de una manera profunda y personal. Este término, con raíces en el griego "therion" (bestia) y "anthropos" (ser humano), define a aquellas personas que se identifican intrínsecamente con una especie animal. Videos que parecen originarse en Montevideo, Uruguay, y Buenos Aires, Argentina, durante la década de los 90, han vuelto a captar la atención en las tendencias de plataformas como TikTok.

¿Qué Significa Ser Therian?

Las personas que se identifican como therian, o "therians", describen una conexión innata e involuntaria con un animal. Lejos de ser una actuación o un juego temporal, esta identidad se manifiesta como una parte fundamental de su ser. La reciente viralización de un video en TikTok, protagonizado por un veterinario de Tijuana, Baja California, al relatar su primer encuentro con un paciente therian, ha encendido un intenso debate en línea, mostrando la diversidad de perspectivas ante este fenómeno.

Un Encuentro Inesperado en la Clínica Veterinaria

El video en cuestión captura la narración del veterinario sobre su experiencia con un paciente que se identificaba como canino.

"El individuo llegó para una consulta, esperando junto a otros pacientes animales. Tras atender a un gato, la persona entró y le pregunté en qué podía ayudar. Ante mi pregunta, respondió: ‘Vengo a consulta’. Continué preguntando si traía alguna mascota, a lo que replicó: ‘No, yo soy el animal. Me identifico como un perro’. Decidí proceder, intrigado por el desarrollo de la situación."

El profesional continuó detallando el proceso, realizando una anamnesis y preguntando por el estado general del paciente. La respuesta fue reveladora:

"Me siento bien en general, aunque a veces experimento lagunas de memoria. Por la noche, tengo episodios de vocalización intensa que duran varios minutos. Suelo caminar de un lado a otro y mi interacción con las personas es limitada."

Ante estas manifestaciones, el veterinario procedió a realizar un examen físico y otros estudios, los cuales no arrojaron resultados concluyentes. Un detalle crucial surgió al preguntar por la edad:

"Se me ocurrió preguntarle su edad, y respondió que tenía 38 años. En ese momento, comprendí la situación. Procedí a realizarle un examen neurológico y calculé la equivalencia de su edad humana a una edad canina, lo que superaba los 100 años. Llegué a la conclusión de que estaba experimentando demencia senil y, lamentablemente, tomé la decisión de practicarle la eutanasia, ya que en ocasiones debemos tomar medidas difíciles."

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