Julián Mazoy Detallado: Experiencia de Arresto y Deportación de Venezuela
El corresponsal mexicano Julián Mazoy ha confirmado su estado de bienestar tras experimentar un arresto de 17 horas y su posterior deportación de Venezuela. En una entrevista exclusiva para "Maca Diario" de El Heraldo Radio, Mazoy compartió detalles sobre su difícil experiencia, destacando su seguridad y el contacto restablecido con su familia.
El Viaje y la Entrada Forzada a Venezuela
Los eventos se desencadenaron el lunes al mediodía, cuando Mazoy partió del Aeropuerto Felipe Ángeles con destino a Bogotá, Colombia. Desde allí, se trasladó a Cúcuta, una ciudad fronteriza clave para la prensa internacional que cubre la situación en Venezuela.
"La entrada a Venezuela para periodistas extranjeros sin identificación previa es ilegal; incluso los ciudadanos venezolanos enfrentan dificultades para ingresar actualmente", explicó Mazoy.
Tras dos días de planificación meticulosa, el periodista intentó ingresar a Venezuela junto a su colega colombiano, Jeffrey Martínez. Para evitar ser detectados, se hicieron pasar por turistas y eliminaron su rastro en redes sociales. Sin embargo, su estrategia falló al cruzar la frontera, siendo inmediatamente detenidos por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN).
Interrogatorios y Estrés Psicológico
Mazoy especuló que su doble nacionalidad, mexicana y estadounidense, pudo haber sido un factor determinante en la prolongada detención en comparación con su compañero. "Fueron una serie de interrogatorios, no con personal migratorio civil, sino con oficiales militares", relató.
El comunicador recordó haber sido el único de los dos en recibir amenazas de confinamiento en una prisión venezolana. Sometido a interrogatorios individuales de cuatro horas, la situación solo se alivió cuando finalmente se reunió con Jeffrey Martínez.
"Nos introdujeron en una especie de celda… un cubículo oscuro y reducido, con escasa iluminación. El rasgo más distintivo del lugar era un recipiente con azúcar y agua que atraía un nido de cucarachas, las cuales trepaban sobre nosotros mientras nos interrogan", describió Mazoy.
Además, mencionó la impactante presencia de látigos, cadenas, correas de cuero y camisas de fuerza expuestos en la sala, elementos disuasorios que, según él, no llegaron a ser utilizados. "No fuimos sometidos a tortura física, pero sí experimentamos un grave estrés psicológico", aclaró.
Deportación y Perspectivas a Futuro
Actualmente, Julián Mazoy se encuentra en Colombia y ha recibido una prohibición de entrada a Venezuela por un período de 10 años. El periodista lamentó esta medida, considerando a Venezuela un lugar de gran importancia para su trabajo. No obstante, reconoció que una década es un tiempo considerable para que las circunstancias políticas y las relaciones internacionales puedan evolucionar.
Mazoy expresó su profundo agradecimiento por la atención mediática y la presión ejercida a través de las redes sociales, factores que, según él, fueron cruciales para su liberación.
aDB




