Claro, aquí tienes el texto reescrito, optimizado para SEO y con una estructura mejorada, manteniendo la información original y respetando las etiquetas indicadas:
La presidencia de **Donald Trump** en Estados Unidos estuvo marcada por la implementación y el fortalecimiento de políticas comerciales, entre las que destacaron un significativo aumento en las tarifas aplicadas a numerosas naciones. Según reportes de The Associated Press (AP), estas medidas impactaron negativamente el comercio global y generaron considerable presión financiera tanto en hogares como en empresas.
El mandatario justificó la imposición de estos gravámenes como una estrategia para recuperar la **riqueza nacional** que consideraba “extraviada”, señalando que los importadores serían quienes asumirían el costo. La AP detalla cómo la táctica de imponer, modificar y proponer nuevos aranceles contribuyó a hacer del año 2025 un periodo de acentuada inestabilidad económica.
En este contexto, The Wall Street Journal puso de manifiesto las preocupaciones existentes entre funcionarios sobre un “impacto adverso severo” en la economía mexicana. Sorprendentemente, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos experimentaron un aumento. El diario atribuye este crecimiento al hecho de que las tarifas impuestas a México fueron inferiores en comparación con las aplicadas a la mayoría de otros países.
Impacto Económico de las Nuevas Tarifas Arancelarias

Las estadísticas recopiladas por el medio revelan que, a pesar de las elevadas tarifas sobre la exportación de **vehículos**, **acero** y **aluminio** hacia EE. UU., las manufacturas enviadas desde México registraron un incremento cercano al 9% entre enero y noviembre, comparado con el mismo periodo de 2024. Esto subraya la resiliencia del sector exportador mexicano.
Adicionalmente, el WSJ informó que el intercambio comercial de bienes entre México y Estados Unidos se proyecta que alcance un valor récord de aproximadamente **900 mil millones de dólares** para el presente año, consolidando su importancia estratégica.
La política de incremento de aranceles impulsada por Donald Trump generó ingresos fiscales superiores a los **236 mil millones de dólares** hasta noviembre de 2025, superando significativamente las cifras de años anteriores. Si bien esta estrategia económica tuvo repercusiones variadas a nivel global, sus efectos fueron especialmente notorios en la relación comercial de EE. UU. con China.
La dependencia de Estados Unidos de las importaciones chinas, que previamente era su “principal fuente”, ha disminuido, relegando a China al tercer puesto, por detrás de Canadá y México. Datos del Laboratorio de Presupuesto de Yale indican que la tarifa arancelaria promedio estadounidense alcanzó su **nivel más alto** en abril, superando los promedios observados al inicio del año.
Al comienzo de su mandato, el presidente estadounidense anunció un aumento generalizado de las tarifas sobre todas las importaciones de acero y aluminio, declarando la intención de Estados Unidos de recuperar “gran parte de lo que otros países nos han robado”. Enérgicas declaraciones, recogidas por AP, revelaron su crítica hacia la dirigencia previa, a la que calificó de “incompetente”, y su firme propósito de “recuperar nuestra riqueza y muchas de las empresas que se marcharon”.
Como respuesta directa a la imposición de aranceles estadounidenses por un valor de **28,000 millones de dólares**, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció la implementación de medidas compensatorias equivalentes a 26,000 millones de euros. Estas contramedidas afectarían a una amplia gama de productos, incluyendo acero, aluminio, textiles, electrodomésticos y productos agrícolas, evidenciando las complejas ramificaciones del comercio internacional.
aDB

