Lozano-Hemmer crea un universo de experiencias sensoriales.

Lozano-Hemmer crea un universo de experiencias sensoriales.

4 min. Lectura

Rafael Lozano-Hemmer: “Jardín Inconcluso”, la exposición inmersiva que debes visitar en el MAM

El panorama del arte contemporáneo en la Ciudad de México se transforma con el esperado regreso de uno de los exponentes más influyentes de la era digital. Tras una década de ausencia en este recinto, Rafael Lozano-Hemmer vuelve al Museo de Arte Moderno (MAM) para presentar su obra más reciente y ambiciosa: “Jardín inconcluso”.

Más que una simple exhibición, esta propuesta es un ecosistema tecnológico diseñado para cobrar vida a través de la interacción humana. A partir del 11 de febrero, el público podrá sumergirse en una experiencia sensorial que redefine los límites entre la tecnología, el cuerpo y el espacio público.

El regreso de un referente del arte digital a México

La inauguración de “Jardín inconcluso” marca un hito en la agenda cultural de 2024. Lozano-Hemmer, cuya trayectoria internacional lo ha consolidado como un visionario del arte electrónico, presenta en esta ocasión nueve instalaciones de gran formato que desafían el concepto tradicional de "obra terminada".

Para el artista, el arte es un proceso vivo y participativo. Bajo esta premisa, las piezas en el MAM permanecen en un estado de latencia hasta que el visitante interviene. Sin la presencia del espectador, la obra está incompleta; es el público quien, con su presencia y biología, activa y da sentido al dispositivo artístico.

Tecnología biométrica: El cuerpo como motor creativo

Lo que verdaderamente distingue a esta muestra es su sofisticada capacidad de respuesta. Utilizando sensores de última generación, las instalaciones reaccionan en tiempo real a diversos estímulos físicos y biométricos. En “Jardín inconcluso”, los asistentes dejan de ser observadores pasivos para convertirse en la fuente de energía que moldea la pieza.

Las obras interactúan dinámicamente con:

  • Calor corporal: La temperatura de los visitantes altera las proyecciones visuales y las formas en el espacio.
  • La voz y el sonido: Micrófonos capturan frecuencias auditivas para transformarlas en paisajes sonoros únicos.
  • Pulso cardíaco: Los latidos del corazón se sincronizan con ritmos lumínicos, creando una conexión íntima entre la máquina y la vida.
  • Movimiento: Cámaras de rastreo generan estelas y trayectorias visuales que siguen el paso de las personas por las salas.

Una atmósfera nocturna: El jardín de datos y luz

Uno de los mayores atractivos de esta exposición es su diseño pensado para el recorrido nocturno. La penumbra de las salas del Museo de Arte Moderno se convierte en el escenario ideal para que el juego de luces, sombras y proyecciones alcance su máxima potencia visual.

En este entorno, el concepto de “jardín” trasciende lo botánico para convertirse en un jardín de datos. Aquí, la tecnología no se percibe como algo frío o ajeno, sino como algo orgánico y fluido que invita a la introspección y a la pérdida del control individual en favor de una creación colectiva.

¿Por qué visitar “Jardín inconcluso” en el MAM?

La obra de Lozano-Hemmer es esencial para comprender la intersección entre la robótica, la vigilancia computarizada y la poética visual. Su trabajo cuestiona nuestra identidad en un mundo hiperconectado, ofreciendo una experiencia participativa que cambia segundo a segundo.

Si buscas una actividad que combine innovación tecnológica, reflexión social y una estética impactante, esta cita en el Bosque de Chapultepec es obligatoria.

Información relevante del evento:

  • Exposición: Rafael Lozano-Hemmer: Jardín inconcluso.
  • Sede: Museo de Arte Moderno (MAM), Ciudad de México.
  • Fecha de inauguración: 11 de febrero.
  • Atractivo principal: 9 instalaciones interactivas que responden a la biometría (pulso, voz y calor).
  • Género: Arte digital / Instalación inmersiva.

aDB

Comparte este artículo
Salir de la versión móvil