La razón por la que el Feng Shui desaconseja los cactus en casa

La razón por la que el Feng Shui desaconseja los cactus en casa

2 min. Lectura

Feng Shui y Cactus: Armonía Energética en tu Hogar

Descubre cómo integrar el cactus en tu hogar según los principios del Feng Shui para potenciar la vitalidad y proteger tu espacio.

La vegetación en el Feng Shui es un poderoso símbolo de vida, crecimiento y renovación de la energía ambiental, conocida como Chi. Sin embargo, no todas las plantas emiten la misma vibración. Los cactus, con su distintiva forma espinosa y defensiva, se asocian con una energía potente y protectora. Si bien esta cualidad puede ser una excelente barrera contra influencias externas negativas, su ubicación es crucial para evitar fricciones.

El Impacto Energético de las Formas Angulosas

Según el Feng Shui, las formas angulosas intensifican una energía penetrante llamada Sha Chi. Por esta razón, colocar un cactus en áreas destinadas a la calma o la socialización, como dormitorios o salas de estar, podría generar un ambiente de inquietud, desacuerdos o una marcada rigidez en las relaciones afectivas de los habitantes del hogar.

¿Dónde Colocar tu Cactus Según el Feng Shui?

A pesar de su reputación, un cactus bien ubicado no es perjudicial. De hecho, en zonas de transición o exteriores, como balcones, terrazas o cerca de grandes ventanales, el cactus puede cumplir una función protectora muy valiosa. En estos espacios, actúa como un filtro de energías pesadas provenientes del exterior, preservando la serenidad del interior de tu hogar.

El Feng Shui aconseja evitar los cactus en espacios destinados al descanso, la recreación o la concentración. Si deseas incorporar esta planta en tu decoración, la clave está en el equilibrio. Combina su presencia con elementos que aporten suavidad: plantas de follaje redondeado, colores cálidos y una iluminación natural abundante. De esta manera, fomentarás un flujo energético armonioso y positivo en tu vivienda.

aDB

Comparte este artículo
Salir de la versión móvil