La CEE exige una paz para todos.

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México: Llamado Urgente de la CEM a una Paz Construida Colectivamente para Superar la Violencia

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la máxima autoridad de la Iglesia Católica en el país, ha emitido un llamamiento urgente a la sociedad mexicana. El objetivo es que todos los ciudadanos asuman un rol activo y protagónico en la pacificación de México. Ante la persistente ola de violencia, la CEM subraya la importancia de una responsabilidad compartida que vaya más allá de las acciones del Estado, invitando a todos los sectores a convertirse en constructores de la tan anhelada tranquilidad y seguridad en México.

La Urgencia de un Pacto Social por la Paz en México

El mensaje de la CEM resuena con fuerza, reconociendo que la construcción de la paz no es una tarea exclusiva del gobierno, sino un esfuerzo colectivo que demanda la participación activa de cada ciudadano. La Iglesia Católica enfatiza que la violencia en México ha alcanzado niveles alarmantes, impactando negativamente la convivencia diaria y el desarrollo integral del país. Por ello, se insta a la sociedad a superar la apatía y a comprometerse activamente en iniciativas que promuevan la reconciliación, la justicia y la seguridad ciudadana.

El Papel Fundamental de la Sociedad Civil en la Construcción de Paz

Durante el Segundo Diálogo Nacional por la Paz, organizado por la propia CEM, se destacó la necesidad de un enfoque integral para abordar las profundas raíces de la violencia. Ramón Castro Castro, Obispo y presidente de la CEM, subrayó la importancia de escuchar las experiencias de quienes sufren las consecuencias de la inseguridad y de integrar sus perspectivas en la formulación de estrategias de pacificación efectivas y soluciones a la violencia en México.

La participación de la sociedad civil se considera crucial en diversos frentes:

  • Prevención de la Violencia: Fomentar valores fundamentales como el respeto, la empatía y la solidaridad desde el ámbito familiar y educativo, contribuyendo a una cultura de paz.
  • Fortalecimiento del Tejido Social: Impulsar el diálogo, la cooperación y la organización comunitaria para crear entornos seguros, de confianza y promover la convivencia pacífica.
  • Denuncia y Exigencia de Justicia: Promover la participación ciudadana activa en la exigencia de rendición de cuentas y en la búsqueda de soluciones eficaces a los problemas de impunidad, fortaleciendo el estado de derecho.
  • Apoyo a Víctimas: Brindar acompañamiento, esperanza y recursos a quienes han sido afectados por la violencia, promoviendo la reparación del daño.

Más Allá de las Fronteras del Estado: Hacia una Paz Inclusiva y Duradera

La CEM no solo hace un llamado a la acción inmediata, sino que también propone una visión de paz inclusiva, donde cada mexicano tenga un espacio y una voz reconocida. La cultura de la paz debe impregnar todos los ámbitos de la vida nacional, desde las comunidades más pequeñas hasta las esferas de decisión política, generando un impacto positivo en la seguridad del país.

La paz en México se vislumbra como un resultado directo del compromiso y la colaboración de todos. La Iglesia Católica, a través de sus parroquias y organizaciones diocesanas, se posiciona como un agente facilitador de este proceso, promoviendo espacios de diálogo, reflexión y abogando por políticas públicas que atiendan las causas profundas de la violencia, buscando un futuro más seguro para México.

La invitación de la CEM es clara y contundente: la pacificación de México es una responsabilidad compartida de “todos”. Un llamado a la acción colectiva para construir un futuro más seguro, justo y esperanzador para el país.

aDB

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