Joven se queda ciego por no quitarse lentes al bañarse.

Arcanum Noticias
5 min. Lectura

Peligro Oculto en el Agua: Joven Pierde Visión por Usar Lentes de Contacto al Ducharse

Una advertencia impactante para usuarios de lentes de contacto: una joven estadounidense de 20 años ha sufrido la pérdida total de la visión en un ojo tras una práctica cotidiana y aparentemente inofensiva. Grace Jamieson, durante su visita a República Dominicana, contrajo una severa infección ocular por un parásito microscópico presente en el agua.

La Acantameba: Un Parásito Oportunista

La causa de esta devastadora infección fue la Acanthamoeba, un microorganismo que se encuentra comúnmente en diversas fuentes de agua, incluyendo grifos, pozos, lagos e incluso en el ambiente de un baño. Si bien cualquier persona puede ser susceptible a la Acanthamoeba, los portadores de lentes de contacto presentan un riesgo significativamente mayor de contraer queratitis por Acanthamoeba, una inflamación de la córnea causada por este parásito.

"Me diagnosticaron queratitis hace unos meses, que básicamente es la presencia de pequeñas amebas atrapadas en la córnea. La acantameba está presente en muchos lugares, pero es más común en cuerpos de agua como pozos y lagos, e incluso en el baño. Aunque cualquier persona puede ser susceptible, es más frecuente en quienes usan lentes de contacto", explicó Grace en un video viral de TikTok.

La joven detalló el momento crucial del contagio: "La infección ocurrió mientras residía en República Dominicana. Me duché con los lentes puestos y el agua no estaba en óptimas condiciones, contenía acantameba. Ese fue el desencadenante".

Del Dolor Ocular a la Ceguera: Un Diagnóstico Tardío

Los síntomas iniciales fueron alarmantes e incluyeron intensos dolores de cabeza, dolor ocular persistente, alteraciones visuales e incluso episodios de ceguera temporal. A pesar de buscar atención médica, el diagnóstico inicial no fue certero, retrasando el tratamiento adecuado.

Tratamiento Intensivo y el Camino hacia la Recuperación

El camino de Grace hacia la recuperación es largo y arduo. Su tratamiento actual, que se prevé dure entre seis meses y un año, implica la aplicación de gotas oculares cada treinta minutos. Algunas de estas gotas contienen potentes desinfectantes y químicos, similares a los utilizados en piscinas, diseñados para erradicar las amebas del ojo.

"Mi tratamiento se extenderá de seis meses a un año, pero después necesitaré un tratamiento adicional para abordar el daño ocular que esto cause. Actualmente, debo aplicarme gotas cada treinta minutos, algunas de las cuales contienen desinfectantes y químicos similares a los que se usan en piscinas, como cloro, para erradicar las amebas", compartió.

Afortunadamente, la joven ha experimentado una leve mejoría gracias a la medicación con esteroides, que ayuda a su cuerpo a combatir la persistente infección. "Mi estado ha mejorado un poco gracias a los esteroides que estoy tomando para ayudar a mi cuerpo a combatir estas amebas, con las que es extremadamente difícil convivir", comentó.

Una Lección Vital: La Importancia de las Pequeñas Precauciones

La experiencia de Grace Jamieson es un llamado de atención sobre las graves consecuencias que pueden derivarse de descuidar precauciones aparentemente menores, especialmente para quienes usan lentes de contacto. La ceguera, en este caso, fue el resultado de una negligencia que pudo haberse evitado.

"Cuidar nuestros ojos es uno de esos gestos simples y cotidianos que se nos indica realizar, pero que muchos, incluyéndome, pasamos por alto porque damos por sentada nuestra visión", reflexionó la joven.

Para prevenir situaciones similares, Grace ofrece consejos esenciales para todos los usuarios de lentes de contacto:

  • Higiene rigurosa: Lava tus manos a fondo antes de manipular tus lentes de contacto.
  • Mantenimiento de la solución: Mantén tu solución desinfectante limpia y cámbiala regularmente según las indicaciones del fabricante.
  • Evita el contacto con agua: Nunca nades, te duches o sumerjas tus lentes de contacto en agua.
  • Conciencia del riesgo: Sé consciente de que la ceguera por negligencia con los lentes de contacto es una consecuencia trágica y, a menudo, evitable.

La historia de Grace subraya la importancia de priorizar la salud ocular y adoptar prácticas seguras para proteger nuestra visión, evitando así experiencias devastadoras y consecuencias irreversibles.

aDB