Individuos no elegibles para comprar automóviles Ferrari

Individuos no elegibles para comprar automóviles Ferrari

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Ferrari es, sin duda, uno de los fabricantes de automóviles más prestigiosos del mundo, con una rica historia y tradición de innovación y excelencia en el diseño y la ingeniería de vehículos de alta gama. Millones de personas sueñan con poseer uno de sus exclusivos modelos, pero solo unos pocos afortunados logran concretar este lujo. Lo que muchos desconocen es que Ferrari tiene el poder de decidir quién puede y quién no puede comprar sus autos, un proceso que ha llevado en ocasiones a la creación de una especie de “lista negra” para aquellos que no cumplen con los estándares de la marca.

Ferrari SF90 Stradale, uno de los modelos más exclusivos de la marca.

Aunque la marca nunca ha reconocido oficialmente la existencia de tal lista, hay varias historias que apuntan a que figuras famosas han sido excluidas de la posibilidad de comprar un Ferrari, lo que ha generado un gran interés y especulación en la comunidad de los amantes del automóvil. Se dice que en la lista negra de Ferrari hay nombres muy conocidos, como Justin Bieber, Deadmau5, 50 Cent o incluso Chris Harris, quienes han sido rechazados por la marca debido a diferentes razones.

Ferrari 12 Cilindros, un ejemplo de la ingeniería y el diseño de la marca.

EL CASO DE JOHN CARMACK Y LA MODIFICACIÓN DE VEHÍCULOS DE LUJO

Uno de los primeros casos que dio inicio a esta práctica fue el de John Carmack, el famoso programador y creador de videojuegos, reconocido como el padre de los shooters en primera persona. Carmack, quien amasó una considerable fortuna en su juventud, se dio el lujo de adquirir varios Ferrari, pero lo que Ferrari no toleró fueron las modificaciones extremas que Carmack les hizo a sus autos, alterando su rendimiento original y la integridad de la marca.

Las modificaciones excesivas a los autos de lujo, en especial cuando alteran el rendimiento original del vehículo, son vistas como una falta de respeto a la ingeniería de la marca. Las automotrices como Ferrari consideran que estas alteraciones no solo afectan la integridad del automóvil, sino también la exclusividad que buscan transmitir a sus clientes, lo que puede dañar la reputación de la marca y su valor en el mercado.

En cuanto a Carmack, el conflicto llegó a su punto máximo cuando intentó comprar el Ferrari F50, uno de los modelos más exclusivos y codiciados de la marca. A pesar de ser un cliente habitual, el distribuidor se negó a incluirlo en la lista de espera para el modelo, citando las modificaciones previas como un factor que perjudicaba la relación con la marca. Años después, Carmack logró adquirir un F50 de segunda mano, pero no pudo evitar modificarlo nuevamente, esta vez agregando dos turbocargadores que elevaron la potencia a casi 900 hp, lo que provocó que Ferrari, nuevamente, tomara nota de sus acciones.

Aunque la marca italiana no ha confirmado la existencia de una lista negra formal, hay suficientes indicios para suponer que Ferrari actúa en base a una serie de criterios no oficiales, como realizar modificaciones excesivas a sus vehículos, revender autos exclusivos en corto plazo o incluso hablar negativamente de la marca. De esta forma, Ferrari logra preservar su imagen de exclusividad y mantiene el control sobre quién puede acceder a sus modelos más deseados, asegurándose de que aquellos que no respetan sus normas no sean parte de su selecto club de clientes.

OdL

aDB

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