Un viral video de TikTok ha desatado un intenso debate en redes sociales, generando sorpresa, indignación y una clara división de opiniones. La grabación expone un incidente ocurrido con un servicio de Uber, donde un pasajero se negó rotundamente a subir al vehículo simplemente por su llamativo color exterior.
El automóvil en cuestión, un Uber rosa con interiores a juego, fue el detonante de la controversia. El solicitante, un hombre, argumentó su negativa basándose en que el color del vehículo no era de su agrado y que, al ser hombre, no se sentiría cómodo abordándolo. Esta reacción ha puesto sobre la mesa discusiones sobre prejuicios y la percepción de la masculinidad.
El momento exacto del incidente fue capturado por la cámara instalada en el vehículo de la conductora, proporcionando evidencia de la situación y el diálogo que se desarrolló.
El pasajero expresó su frustración de manera tajante: “Esta madre qué es… un carro rosa, no chingues, o sea, yo soy cabrón, yo soy hombre”. La conductora, con calma, replicó: “ay, no sí, y no se te va a quitar lo hombre porque te subas, esto es un gusto personal, pues es mi carro”.
Las palabras del pasajero provocaron un torrente de reacciones en línea. Muchos usuarios cuestionaron su actitud, señalando que el color de un automóvil no tiene ninguna relación con la identidad de género ni con la masculinidad de una persona. El debate se centró en la arbitrariedad de sus prejuicios.
A pesar de su insistencia en no abordar el Uber rosa, el individuo se negó a cancelar el viaje, alegando tener prisa y necesitar el servicio de transporte urgentemente. Ante la falta de acuerdo y su negativa a ceder, finalmente optó por dar de baja la solicitud del viaje, sin que se concretara el servicio.
Individuo Rechaza Uber Rosa: Polémica en TikTok por Prejuicios de Género
El incidente, que rápidamente se hizo viral en TikTok, subraya las percepciones erróneas y los estereotipos de género que aún persisten en la sociedad. La reacción del pasajero al negarse a usar un servicio de transporte debido a su color y a su propia autoafirmación de “ser hombre” ha abierto un debate sobre la rigidez de las normas sociales asociadas a la masculinidad.
La conductora del Uber, al defender su elección estética y afirmar que es un “gusto personal”, destacó la importancia de la individualidad y la libertad de expresión, independientemente de las expectativas sociales. Su respuesta mesurada contrastó con la vehemencia del pasajero, evidenciando una diferencia de enfoques ante la situación.
Este caso se suma a la creciente conversación sobre la diversidad, la inclusión y la superación de prejuicios en todos los ámbitos de la vida, incluyendo el uso de servicios de transporte compartido y la percepción de lo que “debe ser” o “no debe ser” para cada género.
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