¿Qué es el "picotazo de cigüeña" y el "beso de ángel"? Todo sobre estas manchas de nacimiento
Es sumamente común que los recién nacidos presenten pigmentaciones cutáneas en el rostro o la nuca al nacer. Estas marcas, cargadas de nombres poéticos, suelen generar curiosidad y, en ocasiones, preocupación en los padres. Coloquialmente, se conocen como “picotazos de cigüeña” cuando aparecen en la nuca, o “besos de ángel” si se localizan en la frente, los párpados o entre las cejas.
Desde el punto de vista médico, esta condición se denomina parche salmón o mancha salmón, y es una de las marcas de nacimiento más frecuentes y benignas en la salud infantil.
¿Por qué aparecen estas manchas en los bebés?
El origen de estas señales cutáneas se encuentra en la dilatación de ciertos capilares sanguíneos superficiales. Se estima que aproximadamente un tercio de los lactantes nace con estas marcas.
Una característica distintiva es que su coloración suele intensificarse cuando el bebé llora, se esfuerza o experimenta cambios de temperatura. Por el contrario, la mancha tiende a palidecer o perder intensidad momentáneamente cuando se aplica una ligera presión sobre el área.
Diferencias entre el "beso de ángel" y el "picotazo de cigüeña"
Aunque ambas son manchas salmón, su ubicación determina su evolución:
- Beso de ángel: Se localiza en la zona facial (frente, párpados o entrecejo). Por lo general, son las primeras en atenuarse y suelen desaparecer por completo hacia los 18 meses de vida.
- Picotazo de cigüeña: Se ubica en la parte posterior del cuello o nuca. A diferencia de las faciales, estas marcas tienen una mayor tendencia a permanecer de forma definitiva, aunque suelen quedar ocultas bajo el cabello a medida que el niño crece.
¿Representan algún riesgo para la salud?
En la gran mayoría de los casos, estas marcas de nacimiento son puramente estéticas y no representan ningún riesgo para la salud del bebé. No causan dolor, picazón ni complicaciones en el desarrollo de la piel.
¿Requieren tratamiento médico?
Generalmente, no precisan de ninguna intervención ni terapia médica. Sin embargo, en situaciones específicas donde el "picotazo de cigüeña" persiste después de los tres años y resulta estéticamente llamativo, se puede considerar el uso de tratamiento con láser bajo supervisión dermatológica para reducir su visibilidad.
¿Cuándo se debe consultar al pediatra?
Lo habitual es que el pediatra supervise estas manchas durante las revisiones periódicas del niño sano. No es necesario programar citas adicionales a menos que se observe alguna de las siguientes anomalías:
- La mancha aumenta de tamaño de forma desproporcionada.
- La zona presenta relieve o una textura rugosa.
- Se producen cambios bruscos en el color o sangrado.
En resumen, las manchas salmón son señales transitorias que forman parte del desarrollo natural de muchos lactantes. Con paciencia y el seguimiento médico habitual, la mayoría de los "besos de ángel" se desvanecerán antes de que el niño alcance los dos años de edad.
aDB

