Un terremoto de magnitud 6.5 sacudió la región de Guerrero el 2 de enero, resultando lamentablemente en tres decesos: dos en la entidad y uno en la Ciudad de México. El Servicio Sismológico Nacional confirmó que el epicentro se ubicó cerca de San Marcos, Guerrero.
El movimiento telúrico, registrado a las 7:58 de la mañana, se sintió a lo largo de una extensa área del país. Este evento se originó por una falla inversa, un fenómeno geológico común en zonas de convergencia de placas tectónicas, como la que une las placas de Cocos y Norteamérica en esta región.
Enero y la Percepción de Actividad Sísmica: Entre Tradición y Profecía
Tras el reciente temblor, han resurgido interpretaciones y predicciones en redes sociales. Especialistas en el Calendario Azteca sugieren que enero de 2026 podría ser un mes con notable actividad sísmica. El sismo del 2 de enero se ha interpretado por algunos como una posible premonición de estos pronósticos.
La cuenta de TikTok “El regreso de Aztlán” ha ganado notoriedad al difundir la expectativa de varios terremotos durante enero de 2026, vinculándolos a la actividad volcánica. La predicción señala una mayor probabilidad de movimientos telúricos entre el 2 y el 31 de enero.
Según estas interpretaciones, las fechas clave para la posible ocurrencia de sismos en enero son:
- 4, 5, 6, 8, 10, 19, 21, 25
La Compleja Ciencia de Predecir Terremotos
Los terremotos son liberaciones naturales de energía acumulada en la corteza terrestre. Estos fenómenos tienden a repetirse en áreas geográficas específicas. La ausencia prolongada de sismos de gran magnitud en una zona aumenta la probabilidad de que ocurran en el futuro.
Por consiguiente, es razonable anticipar que las regiones que han experimentado movimientos telúricos importantes vuelvan a ser escenario de eventos similares. La predicción, entendida como el conocimiento profundo de un proceso natural, es un objetivo central de la ciencia, y la sismología busca activamente alcanzarla.
Hasta la fecha, no existe un método científicamente validado que permita predecir la ocurrencia exacta de sismos, ni siquiera en países altamente tecnificados como Estados Unidos o Japón. Sin embargo, los continuos avances y el conocimiento acumulado en sismología nos acercan a la posibilidad de anticipar estos eventos de manera confiable en un futuro no muy lejano.
aDB

