Descubre la historia y el encanto del Castillo de Bosque Los Colomos en Guadalajara. Un icónico edificio, inspirado en la arquitectura francesa, que se alza majestuoso en un entorno natural privilegiado. Construido a finales del siglo XIX y principios del XX bajo la visión del General Luis del Carmen Curiel y el diseño de Agustín Pascal, este inmueble histórico ha sido testigo de la evolución de la Perla Tapatía.
Originalmente concebido para la gestión del agua y obras hidráulicas, el Castillo de Colomos es hoy el corazón latente del Centro Cultural Casa Colomos. Dependiente de la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara y sede de oficinas del Patronato del Bosque Los Colomos, este espacio de 550 metros cuadrados ofrece acceso gratuito, al igual que el extenso y natural Bosque Los Colomos.
Con una arquitectura que evoca el encanto europeo y espacios interiores luminosos gracias a sus amplias aberturas, el Castillo de Guadalajara se ha transformado en un vibrante centro de actividades artísticas y educativas. Talleres de pintura, dibujo y otras expresiones culturales invitan a la comunidad de la Zona Metropolitana de Guadalajara a conectar con el arte y la historia en un escenario único.

¿Quién Reside Actualmente en el Castillo de Bosque Los Colomos?
Contrario a su majestuosa apariencia, el Castillo de Bosque Los Colomos nunca albergó realeza. Su vocación siempre ha sido el servicio público y cultural. Sin embargo, un destacado personaje de la música mexicana encontró en este emblemático lugar su hogar: el célebre cantautor Pepe Guízar. Fue él quien, durante un tiempo, residió en este singular edificio, convirtiéndose en el único habitante de este castillo.
Pepe Guízar: El Compositor de “Guadalajara”
José Guízar Morfín, conocido mundialmente como “Pepe” Guízar, es una figura indispensable en la música popular mexicana. Su legado trasciende generaciones, especialmente a través de su inolvidable canción “Guadalajara”, un vibrante homenaje a la ciudad y a la rica cultura de diversas regiones de México. Esta emblemática melodía le catapultó a la fama y consolidó su lugar en el panteón de los grandes compositores mexicanos.

Atendiendo a recomendaciones médicas para un ambiente sereno debido a su salud, a Pepe Guízar se le ofreció la oportunidad de residir en el Castillo de Colomos. Este periodo significativo en su vida le permitió encontrar la tranquilidad deseada, e incluso inspiró parte de su obra musical, dedicando versos emotivos a este especial rincón de Guadalajara.
“Ay, ay, ay, ay Colomitos lejanos. Ay, ojitos de agua, hermanos. Ay, Colomitos inovidables, inolvidables como las tardes. Ay, que la lluvia, desde La Loma, no nos dejaba ir a Zapopan”, se lee en fragmentos de una de sus composiciones, que hoy resuena con la memoria del compositor y la esencia misma de Guadalajara.
aDB

