Árboles Frutales que Pueden Convertirse en un Problema en Tu Jardín
Si eres un apasionado de la horticultura y los espacios verdes, es probable que los árboles frutales te atraigan por su belleza, sus flores y el encanto que aportan a tu hogar. Sin embargo, no todas las especies son ideales para un jardín residencial. Algunas variedades demandan un cuidado exhaustivo, generan desorden constante o presentan un comportamiento invasivo que puede dificultar su manejo a largo plazo.
Expertos paisajistas y arboristas coinciden en que ciertas especies arbóreas pueden transformarse en una molestia con el tiempo. Factores como la abundante caída de frutos, la fragilidad de sus ramas o su crecimiento descontrolado son motivos de preocupación.
Los Árboles Frutales Más Problemáticos para Tu Jardín
A continuación, te presentamos siete tipos de árboles que, según la opinión de especialistas, requieren una atención considerable o no son las mejores opciones para plantar en entornos residenciales.
1. Moral (Morus spp.)
El moral es célebre por su rápido crecimiento y su frondosa copa. No obstante, la caída de sus frutos genera manchas difíciles de eliminar en superficies, caminos y patios, lo que exige una limpieza continua. Además, en muchas regiones, su naturaleza invasiva complica su erradicación una vez que se ha arraigado.
2. Manzano Silvestre (Malus spp.)
Este árbol cautiva con sus flores delicadas y ornamentales. Sin embargo, su principal desventaja radica en sus pequeños frutos de sabor amargo, los cuales caen durante el invierno, ensuciando senderos, aceras y vehículos. Como advierte el experto en arboricultura Ben Heusinkvelt, de la Arbor Day Foundation, esta característica lo convierte en una opción poco práctica para jardines urbanos.
3. Cerezo Ciruelo (Prunus cerasifera)
La espectacular floración del cerezo ciruelo es uno de sus mayores atractivos estéticos. Desafortunadamente, su madera es propensa a la rotura y el desarrollo del árbol puede verse comprometido con el paso del tiempo. Sus frutos, además de ensuciar el suelo, contienen semillas tóxicas para humanos y animales domésticos, lo que representa un riesgo adicional.
4. Naranjo de Osage (Maclura pomifera)
Este árbol produce frutos de gran tamaño, similares a pelotas de béisbol, que pueden ser peligrosos al caer. A esto se suman sus ramas espinosas y una madera muy densa, lo que dificulta tanto la poda como el mantenimiento general de la planta.
5. Árbol del Sebo (Sapium sebiferum)
El árbol del sebo es conocido por ser extremadamente invasivo. Genera una gran cantidad de semillas que se dispersan con facilidad y germinan rápidamente junto a otras plantas, complicando el control del área. Sus frutos, que recuerdan a las palomitas de maíz, hacen que su erradicación sea todo un desafío una vez que se ha expandido.
6. Peral de Bradford (Pyrus calleryana ‘Bradford’)
Este ejemplar destaca por sus vistosas flores blancas. Sin embargo, durante su floración, emite un aroma penetrante y desagradable. Sus ramas son frágiles y tienden a romperse con vientos fuertes o bajas temperaturas. Al no producir frutos comestibles, su utilidad práctica es limitada.
7. Ginkgo Hembra (Ginkgo biloba)
El ginkgo es muy apreciado por la vibrante tonalidad otoñal de su follaje. Sin embargo, las plantas de sexo femenino desarrollan frutos que despiden un olor intenso y desagradable, además de generar suciedad al caer. El horticultor Damon Abdi, de la Universidad Estatal de Luisiana, recomienda enfáticamente seleccionar ejemplares masculinos para evitar estas inconveniencias.
aDB

