La "Guerra Civil" entre Chimpancés: Lecciones sobre la División Social y la Violencia
Un estudio pionero realizado en la reserva de Ngogo, ubicada en el corazón del Parque Nacional Kibale en Uganda, ha revelado comportamientos sorprendentes en una comunidad de 200 chimpancés. Tras dos décadas de coexistencia pacífica, estos primates experimentaron una división social profunda, dando lugar a conflictos mortales que replican patrones observados en nuestra propia especie. La investigación, liderada por Aaron A. Sandel de la Universidad de Texas y publicada en la prestigiosa revista Science, arroja luz sobre las causas y consecuencias de la agresión grupal en el reino animal.
Del Equilibrio a la Ruptura: El Desencadenante de la Hostilidad
Durante años, entre 1995 y 2015, la estructura jerárquica mantenida por los machos adultos en Ngogo aseguró un territorio estable y la paz. Sin embargo, un punto de inflexión se produjo el 24 de junio de 2015. Un contingente de chimpancés de la zona oeste emboscó a miembros del sector central, marcando el inicio de una polarización irreversible. Este evento desencadenó la formación de dos colectividades distintas, separadas por una barrera tácita que los primates dejaron de cruzar.
La revista Science destaca la separación del grupo más numeroso de chimpancés salvajes conocidos, tras 30 años de estudio en Ngogo, Parque Nacional de Kibale (Uganda).
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Factores Clave de la Escalada Violenta
La tensión no tardó en manifestarse. En 2016, se documentaron incursiones intimidatorias que erosionaron aún más la cohesión grupal. Para 2017, los enfrentamientos directos resultaron en lesiones severas para un líder de la comunidad. La división social se consolidó con el cese del intercambio de hembras, un factor crucial que impidió el nacimiento de descendencia entre los grupos opuestos.
Los años siguientes, de 2018 a 2025, fueron testigos de 24 ataques coordinados. El grupo del oeste se atribuyó la muerte de al menos siete machos adultos y 17 crías del grupo central. A pesar de las dificultades para recuperar todos los individuos, la ausencia de miembros sanos confirmó la naturaleza letal de estos encuentros, evidenciando una escalada de violencia comparable a conflictos humanos.
Implicaciones para la Comprensión de la Violencia Humana
Los investigadores sugieren que estos hallazgos invitan a reevaluar los modelos explicativos de la violencia humana. Las rupturas en las relaciones individuales, la pugna por recursos escasos o la competencia por posiciones de poder pueden desestabilizar profundamente una comunidad, independientemente de las diferencias culturales o ideológicas.
Sin embargo, expertos como Federico Bogdanowicz y Jordi Serrallonga advierten enfáticamente contra la interpretación de estas conclusiones como una justificación para la brutalidad humana o la utilización indiscriminada de armamento. La complejidad de la violencia, tanto en chimpancés como en humanos, requiere un análisis matizado y ético.
Este estudio en la reserva de Ngogo ofrece una perspectiva fascinante sobre las raíces de la agresión grupal y la división social, recordándonos la delgada línea entre la cooperación y el conflicto, incluso entre nuestras especies más cercanas.

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