La inteligencia de la Generación Z está en declive, según un estudio.

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El Fin del Efecto Flynn: ¿Por Qué las Nuevas Generaciones Muestran un Declive Cognitivo?

Históricamente, cada nueva generación joven ha superado a la anterior en evaluaciones cognitivas, aumentando sus puntuaciones de aptitud intelectual en un promedio de al menos tres puntos. Sin embargo, esta tendencia ascendente ha llegado a un punto de inflexión. Un reciente estudio de la prestigiosa Universidad Northwestern del Reino Unido revela una tendencia sin precedentes: la Generación Z es la primera cohorte en registrar puntuaciones de inteligencia inferiores a las de la generación inmediatamente anterior, los millennials.

Este análisis exhaustivo, basado en los resultados de pruebas de aptitud mental realizadas por miles de individuos en Estados Unidos, Noruega y diversas naciones de Europa, evidencia un notable descenso en las capacidades cognitivas de los grupos de menor edad.

Desafío al Efecto Flynn: Un Giro Inesperado en la Inteligencia Generacional

Este hallazgo desafía directamente el conocido Efecto Flynn, la teoría que postulaba que cada nueva generación exhibiría un mejor rendimiento en exámenes de inteligencia. El Efecto Flynn atribuía estas mejoras a una serie de factores positivos, como avances en la nutrición, la evolución tecnológica y un incremento general en la calidad de vida. Sin embargo, la Generación Z parece marcar un quiebre en esta evolución.

La Tecnología Móvil y las Redes Sociales: ¿Culpables del Declive Cognitivo?

Los descubrimientos de la investigación de la Universidad Northwestern guardan notable similitud con estudios previos de la Universidad de Oslo, Noruega. Expertos noruegos identificaron un año específico, 2015, como un punto de inflexión con un repunte negativo en las mediciones de aptitud intelectual.

Curiosamente, este año coincide con un aumento exponencial en la disponibilidad y accesibilidad de plataformas de redes sociales a través de dispositivos móviles. La mayor asequibilidad y omnipresencia de smartphones y tablets, especialmente entre públicos jóvenes, se sugiere como un factor contribuyente significativo a esta disminución en la inteligencia medida.

Factores Ambientales y Tecnológicos en la Reducción de Capacidades Cognitivas

Alanna Hendren, una figura destacada en el Departamento de Desarrollo de la Discapacidad en Columbia Británica, Canadá, amplía esta perspectiva, señalando la compleja interacción entre la genética y el entorno:

“Si bien la predisposición genética influye considerablemente en nuestras facultades mentales, el entorno también juega un papel crucial, y este ha experimentado un deterioro desde 1975. La proliferación de alimentos procesados y el uso creciente de productos químicos en la agricultura podrían ser elementos relacionados.”

Hendren añade que los desafíos contemporáneos derivados del uso intensivo de pantallas y dispositivos móviles son igualmente preocupantes:

“A esto se suman las problemáticas contemporáneas derivadas de las pantallas y los dispositivos móviles, que han mermado la capacidad de atención, afectado la multitarea y facilitado la propagación de información falsa.”

Este escenario plantea interrogantes fundamentales sobre el impacto a largo plazo de nuestro entorno digital y alimentario en el desarrollo cognitivo de las futuras generaciones. El estudio de la Universidad Northwestern y los hallazgos de la Universidad de Oslo no solo marcan el fin del Efecto Flynn, sino que también nos invitan a reflexionar sobre las estrategias necesarias para contrarrestar estas tendencias preocupantes y fomentar un desarrollo intelectual óptimo.

aDB

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