A pesar del rotundo éxito de su aclamada película Frankenstein, el visionario director Guillermo del Toro atraviesa un momento de profunda tristeza. Mientras su obra más reciente acumula prestigiosos galardones en los eventos más importantes de la industria cinematográfica, el aclamado cineasta compartió la desgarradora noticia del fallecimiento de su hermano mayor.
Durante la ceremonia número 37 de los Premios Internacionales de Cine de Palm Springs, celebrada en el corazón de California, Guillermo del Toro subió al escenario para recibir el Premio Visionario. Más allá de expresar su gratitud por el honor, aprovechó este emotivo momento para dedicar el reconocimiento a la memoria de su hermano, quien había partido tan solo tres días antes. Con la voz visiblemente embargada por la emoción, pero demostrando una notable entereza, el director pronunció unas palabras que resonaron profundamente en toda la audiencia.
“Hace tres días despedí a mi hermano mayor, pero mi presencia aquí se debe a que la película aborda una condición intrínsecamente humana; esto queda patente en el desenlace, donde se manifiesta que un corazón puede romperse, pero los corazones rotos continúan latiendo. Un corazón fracturado, incluso, bombea sangre y nos mantiene con vida”, compartió el cineasta con la solemnidad del momento.
Las sentidas reflexiones de Guillermo del Toro transmitieron un poderoso mensaje de resiliencia y esperanza. A pesar del profundo dolor y la adversidad, subrayó que siempre persiste una chispa interior que nos impulsa a seguir adelante. Federico, su hermano, fue un testigo incondicional de las luchas y los esfuerzos de Guillermo a lo largo de su carrera. Para el director, esta pérdida representa la despedida de un compañero inseparable, una figura fundamental que estuvo a su lado mucho antes de que llegaran la fama y los premios.
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