Desde nuestros primeros años, la crianza en el hogar sienta las bases de nuestra inteligencia interpersonal y la forma en que interactuamos. Frases esenciales como saludos y agradecimientos son las primeras herramientas para cultivar la armonía y el respeto en nuestras relaciones.
Como bien señaló el célebre psicólogo Howard Gardner, creador de la teoría de las inteligencias múltiples, “el objetivo de la enseñanza es conseguir que las personas deseen hacer aquello que deben hacer”. Gardner subrayó la importancia capital de la inteligencia interpersonal, definida como la habilidad para comprender y conectar eficazmente con los demás, como un pilar fundamental para alcanzar una vida plena y satisfactoria.

Desde una perspectiva psicológica, la cortesía trasciende la mera educación formal; es un componente esencial para la construcción de conexiones humanas sólidas. Sin embargo, los expertos advierten que la recurrencia a ciertas expresiones puede ser indicativo de carencias en la educación, la empatía o la sensibilidad social.
Expresiones que Señalan Dificultades en la Comunicación y la Empatía
- “No es mi asunto”. Psicológicamente, esta frase denota una evasión de responsabilidades emocionales o sociales. Quienes la utilizan habitualmente pueden tener dificultades para establecer lazos afectivos basados en la empatía y la colaboración mutua.
- “Ya te lo había dicho, siempre tengo la razón”. Los profesionales de la terapia identifican esta declaración como un rasgo de personas con baja tolerancia a la crítica y una marcada necesidad de validación. En el día a día, este tipo de comunicación limita el entendimiento recíproco y fomenta un clima de confrontación.
- “Así son las cosas”. Aunque pueda parecer resignación, los expertos argumentan que frecuentemente revela una sumisión pasiva y una escasa disposición a indagar o apoyar las circunstancias ajenas. La psicología la asocia con una falta de empatía.
- “Yo soy así”. Según los especialistas, esta afirmación suele ser un escudo para eludir la autocrítica sobre el propio comportamiento. Quienes recurren a ella demuestran una resistencia al cambio, incluso cuando sus acciones tienen un impacto negativo en otros.
- “No tengo tiempo para estas banalidades”. Los psicólogos alertan que esta expresión minimiza las emociones de los demás e irradia desinterés. Aunque pueda parecer eficiente, a largo plazo puede erosionar las relaciones y generar distancia emocional.
Los especialistas en psicología social coinciden en que nuestras palabras son vehículos de información, pero también de actitudes, valores y nuestra forma de vincularnos. La selección consciente de nuestro vocabulario tiene el poder de fortalecer o deteriorar las conexiones interpersonales, tanto en el ámbito personal como en el profesional.
aDB

